Presidente peronista de Argentina abandona medidas para contener el Covid

Argentina está experimentando la mayor propagación de la infección por COVID-19 desde el comienzo de la pandemia, debido a la propagación de la nueva variante Omicron. El viernes 14 de enero, el país registró un récord de un día de 139.853 contagios. Este número es tres veces mayor que el récord de la ola anterior, es decir, 41.080 casos registrados en mayo de 2020.

A diciembre, el promedio diario de casos en Argentina era inferior a 2.000. Entre el 6 y el 12 de enero, el país registró un total de 749.022 nuevos contagios, más del doble de los 359.456 contagios de la semana anterior. Hace una semana, la tasa de positividad de la prueba fue del 66 por ciento, lo que indica un alto nivel de subregistro.

En la provincia de Buenos Aires, que ha registrado el 40 por ciento del total de casos diarios del país, los hospitales están recibiendo un número sin precedentes de nuevos pacientes. El sistema de atención médica está al borde del colapso, con entre el 20 y el 25 por ciento del personal del hospital enviado a casa durante la semana pasada debido a la infección con el coronavirus.

Ante esta preocupante situación, el gobierno del presidente peruano, Alberto Fernández, trabaja para flexibilizar las medidas destinadas a controlar la epidemia. La ministra de Salud, Carla Vizzotti, y los medios de comunicación argumentan que la nueva alternativa es «benigna», luego de una campaña de las clases dominantes de todo el mundo para justificar la continuación de la economía durante el brote mundial del nuevo coronavirus.

Presidente argentino Alberto Fernández (Wikimedia Commons)

Esta infame campaña se impulsa en conjunto con la derecha argentina a la que Fernández pretende oponerse. El jueves pasado, el exministro de Salud del gobierno reaccionario de Mauricio Macri, Adolfo Rubinstein, fue invitado por Nación Para defender la misma idea «benigna» de Omicron. Ese mismo día se registraron 128.402 nuevos casos en Argentina, en medio de un repunte de contagios sin precedentes en el país.

READ  El profesor Gil Bialou estima que "los riesgos de desmantelamiento son enormes".

Expresando la indiferencia de la clase dominante ante las heridas y muertes de millones de personas, Rubinstein señaló que «tres hospitalizaciones [COVID-19] de cada cuatro personas que no están inmunizadas o que no han sido vacunadas completamente”. Concluyó: “Eventualmente todas las personas estarán vacunadas o contagiadas”. Esta declaración resume las políticas seguidas por el gobierno peronista.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.