En Argentina, la reapertura de cines facilita el sector

CARTA DE BUENOS AIRES

Frente a las puertas de este multiplex ubicado en el norte de la capital argentina, los transeúntes se acercan, vacilantes. Lo que era una rutina antes de marzo de 2020 ahora requiere nuevas limitaciones. Mascarilla obligatoria, ocupando menos del 30% de las habitaciones, desinfectando las manos antes de entrar … En la máquina expendedora de billetes se han sustituido las promociones para la compra de palomitas por pequeños cupones que sirven como certificados en la entrada. ‘Honor: “Juro que ninguno de los espectadores tuvo síntomas similares a los del Covid-19 en los últimos catorce días”. nos vemos recuperándonos, sin saber qué hacer con él.

Una vez en la cámara fría, algunas cosas no cambian, como la pasión de Argentina por el aire acondicionado durante el verano austral, los empleados vigilan de cerca y llaman al orden, durante toda la sesión, a aquellos cuya máscara cuelga debajo de sus narices.

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Sin embargo, algunos espectadores compraron dulces y bebidas y se preguntaron qué hacer en este caso. Algunos cines optaron por una solución simple: no se permite el consumo in situ y por favor no hable antes y durante la sesión.

“El protocolo a seguir me pareció muy apropiado, me sorprendió que tantas otras actividades reabrieran antes del cine”, dice Julia Alexandre, 27, gerente de comunicaciones que optó por el éxito de taquilla angloamericano Principio unos días después de la reapertura de las salas. “Es una lástima que se haya producido este tan esperado regreso para ver una película tan mala”, lamenta Alicia Schmidt, de sesenta años, que abandona la misma sesión.

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Fondo de emergencia

Mientras que los gimnasios, restaurantes y teatros retomaban paulatinamente sus actividades a finales de 2020, los cines, cerrados al inicio de la epidemia en marzo de 2020, permanecieron sin espectadores durante casi un año. Durante meses, durante el largo cierre de Argentina, los bulevares de Buenos Aires mantuvieron pesados ​​comerciales de comedia. Corazón Loco (“Cœur fou”), cuyo estreno en cines estaba previsto para el 19 de marzo. Esta gran producción salió al aire en Netflix en septiembre.

La apertura de cines, de los cuales el 70% están ubicados en la capital y la provincia de Buenos Aires -según el ministro de Cultura de la capital- es muy fácil de vivir en el sector. “El año ha sido extremadamente difícil, esta situación no tiene precedentes”, agregó. subraya Nicolas Batlle, vicepresidente del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa). Este organismo público de promoción del cine argentino apoya económicamente casi 150 producciones al año y deriva parte de sus recursos de un impuesto a las entradas de cine, que asciende al 10% del precio de la entrada. La pandemia suspendió la financiación de nuevas producciones, pero el instituto liberó fondos de emergencia para reanudar la filmación como parte de proyectos ya en marcha, así como para reembolsar el equipo de protección contra coronavirus.

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