Columna “Sociología” de Roger Paul Druitt

“Orgulloso de ser castigado. The World of Outlaw Guards ”, de Jill Favarel Garrigues y Laurent Jair, Sewell, 352 páginas, 22 euros, número 16 euros.

¡La justicia salvaje está en todas partes!

Son rusos, colombianos, estadounidenses y nepaleses, entre otros. Pobres o acomodados, aislados u organizados, soñando con un sistema moral o una revolución revolucionaria. La diversidad de sus métodos de trabajo es grande y su estatus social es diferente. Pero todos están conectados a este denominador común: lograr la justicia ellos mismos.

Pseudohéroe

Convencidos de que los tribunales ya no funcionan, que las leyes no se han hecho cumplir o que la policía es corrupta, recurren a las armas armadas para siempre. Van tras los indeseados y los castigan. Ya sea que divulguen imágenes y nombres, secuestran y secuestran personas, torturan, mutilan o matan, esto siempre es en nombre de la justicia, el orden y la virtud. Son disciplinados y limpiados contra la desintegración y el caos que prevalecen. Bajo su propia responsabilidad, pero con buenas razones, piensan.

Gilles Favarel-Garrigues y Laurent Gayer muestran las prácticas de estos falsos héroes que se difunden y organizan por todo el mundo. La inmersión de estos dos investigadores del CNRS en el mundo de los guardias forajidos es la primera investigación de este tipo en lengua francesa. Conocen sus archivos de adentro hacia afuera, escriben con claridad y pasan de la narración de casos al análisis comparativo y viceversa. El resultado es asombroso. Orgulloso de castigar Descubra un fenómeno social diverso, colosal, aterrador y maravilloso. Por supuesto, ha pasado mucho tiempo desde que los usuarios de abuso robótico conquistaron la imaginación, desde thrillers hasta cómics y películas. Nadie ha escapado al irresistible ascenso de superhéroes críticos en películas de gran éxito.

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Fuentes psicológicas

Pero no cabe duda de la profundidad e intensidad de los hechos sociales reales. Los activistas rusos publican sus hazañas en YouTube, insultan a los pedófilos en sus bañeras y realizan redadas punitivas contra inmigrantes ilegales o narcotraficantes. Los partidarios de la “vigilancia” estadounidense compensan las supuestas deficiencias del estado exponiendo directamente a los presuntos perpetradores a represalias públicas. En Nigeria, Bakassi Boyz ejecuta sumariamente a los delincuentes, mientras que en muchos países latinoamericanos las bandas armadas organizadas “limpian” un sector particular de la sociedad. De hecho, Francia sigue siendo en gran parte intocable, pero el proceso se basa en el imaginario colectivo. Solo tienes que seguir las novedades para verlo.

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