¡Campeón Colón, ganó el fútbol!

Después de dominar su grupo, el Col.ón vio la epopeya nacional más bella para llevarlo a su primera estrella. Machacando una final con autoridad y fútbol.

Cómo golpear la pared curso ? La pregunta estaba en boca de todos cuando fue final Copa de la Liga entre uno de los equipos más ilusionantes y los Masones de Avellaneda. Para intentar responder Sabalero Por eso, Eduardo Domínguez propuso lo que sabe hacer: producir un juego aplicando esta receta tan efectiva y tan hermosa como contemplar: densidad en el medio, combinaciones y paciencia. Liderado por un dúo Aliendro – Castro formidable en su habilidad para recolectar balones y generar juego, dirigido por el trío Bernardi – pulga Rodríguez – Ferreira, en un intento de romper el muro contrario, Colón hizo un primer acto con la posesión, todavía tenía algunos sustos, sobre todo cuando el único jugador capaz de producir la parte del juego curso, el excelente Tomás Chancalay -ex de la casa rojinegra- tenía el balón, pero por tanto lo controlaba. Antes de acelerar.

Porque el segundo acto fue sólo un recital de un fútbol tan bonito como sencillo: combinaciones entre líneas, un juego fluido, las subidas incesantes de un insoportable Facundo Mura en su flanco derecho y tres goles, tres maravillas. Un primero ocupando espacio y juego rápido, terminó cerca de Aliendro, que se convirtió en delantero central y así vengó la final sudamericana de 2019 de la que se había visto privado. Un segundo mientras tocas a Bernardi. Una tercera técnica con un pequeño puente de Mura al principio y un crack – un gol a sangre fría de Castro. Uno dos tres. 3-0, victoria clara e impecable tanto curso no propuso absolutamente nada antes de desaparecer del todo, como si se lo llevara la ola. Por tanto, los planes de Pizzi encontraron un límite, el del juego. Porque, si el fútbol es un equilibrio en defensa y creación, es curso sólo sabe defender, hasta cierto punto, y sólo podía aspirar a ser el testigo privilegiado de una velada que vio recompensado el partido. Columna.de Así ganó su primera estrella, el primer título de su historia. Pero, sobre todo, fue el que más duro manejó, reconciliándonos con el fútbol.

Autor

Nicolás Cougot

Creador y editor en jefe de Lucarne Opposée.

Más artículos


READ  Argentina, el fabuloso cementerio de dinosaurios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *