Albert Moukheiber: ciencia y filosofía, beneficios interdisciplinarios

En 1688, el filósofo irlandés William Molyneux envió una carta a su colega John Locke ofreciéndole un experimento mental que ha ocupado tanto a filósofos como a científicos desde entonces. La pregunta era muy simple: si una persona que nació ciega, y pudo distinguir entre objetos (por ejemplo, un cubo y una pelota) al tocarlos, ve un día, ¿podrá reconocer estos mismos objetos con solo mirarlos? ?

Los dos reporteros en ese momento concluyeron que la persona no tendría éxito. Para Molyneux, aunque una persona ha adquirido experiencia del tacto, si recupera la vista sin experimentar la relación entre el tacto y la vista, le será imposible pasar la prueba. Esta pregunta fue central para Locke y sus colegas filosóficos empíricos, porque una respuesta positiva a la pregunta de Molyneux confirma la existencia de una idea innata, de un espacio común entre los sentidos. La respuesta apoya negativamente el argumento de que estas ganancias de conocimiento provienen del aprendizaje experiencial. A pesar de la clara opinión de Locke y Molyneux, pensadores como Voltaire o Diderot han continuado considerando la pregunta, sin que nadie haya logrado dar una respuesta definitiva.

Luego, yendo más allá del marco cognitivo y filosófico, terminó con interesantes investigadores en neurociencia. Para ellos también importaba lo que estaba en juego: una respuesta positiva significa biología cerebral (vías neuronales específicas que conectan diferentes áreas sensoriales) que habríamos tenido desde el nacimiento.

oferta limitada. 2 meses por 1 euro sin compromiso

¿Habilidad educada o innata?

En 2003, Pawan Sinha, profesor de Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), y miembro del Proyecto Prakash, que trabaja en problemas de ceguera, ha desarrollado un protocolo para tratar de dar una respuesta definitiva. Primero identifique a las personas que pueden cumplir con los criterios de Molyneux. Cinco pacientes de entre 8 y 17 años, ciegos de nacimiento, debían someterse a una cirugía para obtener una visión completa. Fueron seleccionados para participar en el experimento. Dentro de las 48 horas posteriores a las cirugías realizadas entre 2007 y 2010, los equipos del colega de Sinha, Richard Heald, aplicaron el famoso protocolo y les dieron cosas que hacer. Los resultados confirmaron la intuición de los filósofos: los participantes pudieron identificar de forma remota lo que se les mostró, con una tasa de éxito del 58%, que es apenas mejor que el azar. Parece indicar que la correspondencia entre el tacto y la vista fue una habilidad adquirida. Sin embargo, el equipo de Heald no se detuvo allí y decidió volver a realizar la prueba cinco días, siete días después y cinco meses después. ¡Los resultados en estos casos fueron mucho mejores y las tasas de éxito fueron tan altas como 80-90%! Esta mejora meteórica contradecía a nuestros filósofos y parecía indicar que al menos alguna forma de conectividad biológica ya estaba presente, pero no se usaba, en el cerebro de estas personas. Esta función simplemente necesitaba un período de tiempo relativamente corto para comenzar. De modo que la interconexión de nuestros sentidos parecía ser un factor inherente a nuestra biología.

READ  Murió de un cáncer "muy raro" a la edad de 30 años: un "pequeño rayo de sol" siempre brillará

Aplicación L’Express

Para continuar con el análisis y la decodificación dondequiera que esté

Descargar la aplicación

Descargar la aplicación

Este experimento mental, además de su resolución, muestra la importancia de la interdisciplinariedad entre ciencia y filosofía para ambos campos. Una pregunta formulada en el siglo XVII ha ayudado a los neurocientíficos del siglo XXI a comprender mejor nuestra percepción y las conexiones entre nuestros sentidos. Tenemos una lamentable tendencia a separar los campos de interés humano. La colaboración entre estas disciplinas es un activo que no debe pasarse por alto. Además, como anécdota, en 2020, investigadores en entomología -la rama de la zoología cuyo objetivo es el estudio de los insectos- estudiaron el problema de Molino en un grupo de abejorros para ver si tenían una representación interna de las cosas que tocaban o veían. , ¡Los bichos pasaron la prueba! La multidisciplinariedad puede dar resultados absolutamente asombrosos y eso es lo que la hace tan valiosa.


opiniones

crónico

Albert Moukheiber es neurólogo y psicólogo clínico.  autor Escrito por Albert Moukheiber

crónico

Francia, Neuilly-sur-Seine, 15 de diciembre de 2019, retrato del escritor, periodista, escritor de radio y biógrafo Pierre Assoulin.Por Pierre Assoulin

Alarma

Crédito de la columna de Donner: Laura AquavivaChristoph Donner

Economie

Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, 14 de julio de 2021 en BruselasEscrito por Pierre Abadi, Director de Clima, Tikehau Capital

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *